Integrantes del grupo de Neurobiología del ISAL publicaron un nuevo trabajo de investigación sobre el impacto de la obesidad temprana en la regulación de la ingesta de alimentos a nivel cerebral, frente a un entorno alimentario obesogénico en la adultez. Este estudio fue publicado en una edición especial de nutrición, dentro de la revista Journal of Neurochemistry.
En la actualidad, la prevalencia de obesidad infantil supera a la desnutrición, y las cifras de esta enfermedad en los adultos crece de manera alarmante a nivel mundial. En este sentido, se destaca el rol crítico de la alimentación en las primeras etapas de la vida y las consecuencias más tardías en la salud del adulto. Esta realidad demuestra la necesidad de continuar con investigaciones que permitan ahondar en los orígenes de este problema de salud pública.
Para realizar este trabajo, se utilizaron modelos experimentales en roedores que permitieron mimetizar la obesidad temprana mediante la reducción del número de crías por madres, representando una mayor ingesta durante la lactancia. Por otro lado, para replicar la alimentación occidental actual, se implementó la dieta de cafetería conformada por alimentos ultraprocesados de consumo humano.
En este estudio se demostró que la obesidad temprana deja huellas que perduran en el cerebro adulto y que impactan en la expresión de genes que regulan la ingesta, como Pomc y Npy. Además, se observaron mecanismos epigenéticos que median la actividad de Pomc, principal neuropéptido asociado a la saciedad. Un entorno alimentario obesogénico, como la dieta de cafetería, redujo la expresión de receptores de leptina, hormona que ayuda a controlar el apetito, impactando en la dificultad para regular la ingesta.
En conjunto, la obesidad temprana y la dieta de cafetería produjeron obesidad, asociada a un aumento de la grasa corporal, alteraciones metabólicas vinculadas a resistencia a la insulina y desregulación en la ingesta de alimentos.
Estos resultados revelan distintos fenotipos de obesidad, cada uno con características moleculares, epigenéticas y conductuales específicas. Por ello, es importante resaltar que la historia nutricional de cada individuo importa y que los diferentes tipos de obesidad requieren estrategias de prevención y tratamiento más personalizadas e integrales.
Te invitamos a leer la publicación completa:
Neonatal Overnutrition Induces Long-Lasting Hypothalamic POMC Silencing and Shapes Distinct Obesity Phenotypes According to Adult Dietary Environments. Fernández PR, Gaydou L, Schumacher R, Rossetti MF, García AP, Morandi GG, Ramos JG, Stoker C, Canesini G. J Neurochem. 2026 Apr;170(4):e70449. doi: 10.1111/jnc.70449.